domingo, 21 de junio de 2009

enero 20


yo siempre viví el amor como una lucha permanente plagada de agonías, encaminada hacia la agonía definitiva de un final que no permite marcha atrás
la mentalidad moderna, eminentemente neurótica, enfoca el amor como un encuentro de dos seres destinados a luchar entre sí, cuando el amor debería ser la unión de dos seres encaminados a luchar juntos no tanto contra algo cuanto por la consecución de algo
QUIEN ALEGRE NO SE VIDO LEJOS ESTA DE SER TRISTE PUES EL DOLOR NO CONSISTE SINO EN LLORAR LO PERDIDO
la felicidad se concluye en sí misma no se hereda ni se multiplica por la felicidad que nos trajeron los pasados amores ni los sentimientos ya extinguidos

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